¿Sabías que al comer jamón, fuet, chorizo o salchichón puedes estar ingiriendo nitrito?

La razón es que el conservante que se aplica en casi todos los productos de charcutería es el nitrito de sodio (E250). Esta sustancia, además de conservar la carne, da un color rosado, una apariencia más “saludable” ayudando en su comercialización. El E250 es un conservante químico que podría mezclarse con cloruro de sodio en el estomago y transformarse en nitrosamina. La nitrosamina es una sustancia cancerígena. Según varios autores internacionales los posibles efectos adversos son: hiperactividad, asma, insomnio, nauseas, vértigos, bajada de tensión y cáncer entre otros. Hay otros conservantes químicos, por ejemplo el nitrato de potasio (E252) que también se aplica de manera regular como conservante en los productos de charcutería.  Según varios expertos los dos posibles efectos adversos más importantes del nitrato de potasio son la hiperactividad y el cáncer. Hay otros conservantes controvertidos, que trataremos más adelante. La pregunta que nos hacemos es, si hay métodos de conservación menos agresivos. Hagamos una prueba. La próxima vez que vayáis al supermercado, mirad las etiquetas de productos de charcutería a ver si encontráis alguno que no lleve E250. Os adelantamos, que nosotros si que hemos encontrado alguno “suelto”,  después de una intensa búsqueda. A ver si hay más.. 


No Comments Yet.

Leave a Reply